19 jul. 2017

Los bandhas, por TKV Desikachar

Krishnamacharya practicando bandhas

Los bandhas


Los bandhas juegan un importante papel en los procesos de limpieza del yoga. Ya he explicado cómo prāṇāyāma ayuda a reducir la sustancia de desperdicio del cuerpo al dirigir el agni, el fuego de la vida. Los bandhas son el medio por el cual se intensifica este proceso. Los textos antiguos nos dicen que al usar los bandhas, se puede dirigir el agni al lugar exacto adonde se ha colocado la basura y está bloqueando el flujo de energía en el cuerpo. Los bandhas intensifican el efecto del fuego. La palabra bandha significa “atar, amarrar junto, cerrar.” De la manera como se usa en el yoga, bandha también significa “encerrar.” Cuando ejecutamos un bandha encerramos ciertas áreas del torso de una manera particular.


Las tres bandhas más importantes son jālandhara bandha, uddīyanā bandha y mūla bandha. Jālandhara bandha involucra al cuello y la parte alta de la espina y hace que toda la espina se enderece. Uddīyāna bandha se concentra en el área entre el diafragma y el piso de la pelvis. Mūla bandha involucra el área entre el ombligo y el piso de la pelvis.


Las técnicas de bandha 


Para aprender los bandhas se debe trabajar con un maestro, esa es la única forma de conocer estas técnicas con seguridad. Al aprenderlas siempre se empieza con jālandhara bandha; después de dominarlo usted deberá practicar este bandha por un tiempo, antes de intentar aprender los otros dos.



Jālandhara bandha


La figura muestra las posiciones de los tres bandhas de los que se habla aquí. Para empezar jālandhara bandha, levantamos la espalda para que esté muy derecha. Entonces, la cabeza se empuja hacia atrás un poco, el cuello se estira y el mentón se baja. Estaremos en jālandhara bandha mientras el mentón esté bajo y la espalda derecha. Es posible realizar este bandha con muchos de los āsana, pero no con todos.



Figura 29. Las posiciones de jālandhara, uddīyāna y mūla bandhas.



Uddīyanā bandha


Sólo cuando nos sintamos seguros en jālandhara bandha y lo hayamos practicado bien, podremos intentar uddīyanā bandha. En esta técnica, el diafragma y el bajo abdomen se levantan. Cuando empiece a exhalar, contraiga el abdomen. Al final de la exhalación, el abdomen debe estar totalmente contraído, levantado y hecho para atrás hacia la espina. Con esta contracción, el diafragma se levanta. Cuando este bandha se domina, el ombligo se mueve hacia la espina y los músculos rectales y de la espalda se contraen. Al final de uddīyanā bandha todo el área abdominal se hunde.


En esta práctica es muy importante que la contracción y la relajación del abdomen se hagan lentamente. Si la respiración se retiene por diez segundos después de exhalar, por ejemplo, entonces deberemos de tomar por lo menos dos segundos para relajar el abdomen. Si está totalmente relajado, después de uddīyanā bandha, la siguiente exhalación será restringida y se experimentará una sensación de ahogo. Es muy fácil conseguir la sensación correcta de uddīyanā bandha en algunos de los āsanas más fáciles, como taḍāka mudrā y adhomukha śvānāsana (ver figura).



Āsanas sencillos con los que se puede practicar los bandhas y son: taḍāka mudrā (1) y adhomukha śvanāsana (2). Sólo cuando los bandhas se han dominado en estas tres posiciones se debería pensar en practicarlos en mahāmudrā (3).


Mūla bandha


El mūla bandha se desarrolla a partir de uddīyanā bandha: liberamos la parte alta del abdomen y el diafragma, pero mantenemos la contracción en el bajo abdomen. En otras palabras, el área abajo del ombligo permanece contraída, mientras que el área superior, está relajada. Nos movemos de uddiyana bandha hacia mūla bandha, reteniendo la respiración después de la exhalación en los dos. Podemos mantener mūla bandha durante las siguientes respiraciones, aun mientras inhalamos.


Bandhas y āsanas


Debemos empezar a practicar los bandhas con āsanas simples, para que el cuerpo se pueda acostumbrar a ellos. La figura (arriba) ilustra algunos de estos āsanas . La primera posición, es tenderse de espaldas con los brazos descansando en el piso, arriba de la cabeza (1). Podemos practicar uddīyanā bandha en esta posición, a la que se la llama taḍāka mudrā. Taḍāka se refiere a las grandes piscinas sobre los terrenos de los templos en la India. Hundir el abdomen en esta posición, nos recuerda una de dichas piscinas. Otra postura sencilla para practicar los bandhas, es adhomukha śvanāsana, la postura de perro boca abajo (2). Quien pueda practicar fácilmente los bandhas en estas posiciones está listo para intentarlas en una posición sentados, como puede ser mahāmudrā (3). Mahāmudrā, el gran mudrā, esencialmente se le llama así sólo cuando los tres bandhas están involucrados. La posición del talón en el perineo soporta el mūla bandha.



Krishnamacharya en Maha mudra


A excepción de jālandhara bandha, los bandhas sólo se pueden hacer en posiciones invertidas como al pararse de cabeza. Los bandhas son fáciles en este āsana porque los mecanismos de esta postura ayudan mucho a levantar la basura hasta la flama (con uddīyanā bandha) y a mantenerla ahí (con mula bandha). En las posturas invertidas, la basura se coloca arriba de la flama. Se enciende hacia la basura y ésta se mueve para abajo hacia la flama.


Si dominamos la respiración al pararnos sobre los hombros, entonces ésta es una buena postura para practicar los bandhas. Por lo tanto, los mejores āsanas para practicar bandhas son los pocos que se hacen en posturas invertidas y todos en los que nos tendemos de espaldas o los que se hacen sentados con la espalda recta. Es muy difícil o casi imposible, practicar bandhas durante los āsanas en los que nos flexionamos hacia atrás o en los giros. Por ello es mejor evitarlos.


Una advertencia: No use bandhas durante toda la práctica de āsana. Como todas las demás técnicas de yoga, los bandhas se deben practicar con inteligencia y no en forma obsesiva. La ayuda de un buen maestro es esencial.


Bandhas y prāṇāyāma

Sólo cuando hemos ejecutado cómodamente los tres bandhas en los āsanas de los que hablamos anteriormente, estaremos lo suficientemente preparados como para introducirlos en nuestra práctica de prāṇāyāma. Hablemos de cómo los bandhas intensifican el efecto de limpieza de prāṇāyāma. Las posiciones de jālandhara bandha colocan el torso de tal manera que la espina se mantiene erecta. Esto facilita al prāṇa mover la flama hacia la basura que necesita quemarse. Entonces Uddīyana bandha la levanta hacia la flama y mūla bandha nos ayuda a dejarla allí el tiempo suficiente para que se queme.


Estos son los tres bandhas que se pueden hacer durante la práctica de āsanas y prāṇāyāma. Con el tiempo, jālandhara bandha se podrá mantener durante todo el proceso de inhalar, exhalar y retener de la respiración. Uddīyanā bandha sólo se puede hacer cuando retenemos la respiración después de exhalar. Mūla bandha, al igual que jālandhara bandha, se puede mantener durante toda la práctica de prāṇāyāma.


Debido a que uddīyanā bandha sólo se puede hacer cuando se retiene la respiración después de exhalar, uno de los prerequisitos más importantes para todos los que quieran practicarlo, es que tienen que ser capaces de retener la respiración por algún tiempo después de exhalar, sin sacrificar la calidad de una y otra. Si esto no es posible entonces no se debe hacer este bandha. Si queremos hacer jālandhara bandha, debemos estar seguros que no haya tensión en el cuello ni en la espalda, para que podamos sostener la espalda recta sin ningún problema mientras se tiene el mentón hacia abajo. Hacer esto con el cuello rígido provocará dolor y tensión. Jālandhara bandha se puede practicar sólo con kapālabhātī y bhantrika prāṇāyāma. No se debe hacer un bandha en śītalī prāṇāyāma porque en este ejercicio se mueve la cabeza arriba y abajo.


Si se van a practicar los bandhas durante prāṇāyāma, se debe establecer una proporción de respiración (inhalar, exhalar y retener la respiración) que se pueda mantener confortablemente durante doce respiraciones sin bandhas. Poco a poco se podrán introducir los bandhas. Al igual que en nuestra práctica diaria de āsana, seguimos el principio de viṅyāsa krama, incrementamos paso a paso la fuerza de la práctica y luego disminuimos gradualmente hasta terminar nuestro ejercicio de prāṇāyāma con una respiración sencilla. Intensificamos nuestra práctica hasta que hayamos progresado en el paso anterior, ejercitando pacientemente sin forzar el cuerpo o la respiración.


FUENTE: "EL CORAZÓN DEL YOGA" TKV DESIKACHAR

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